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ENRIQUE GUZMÁN (1963) — 17 comentarios

  1. Maravilosa canción “Ya nunca más”. más de 30 años que no la escuchaba . . . . . es un recuerdo de juventud maravilloso.

    Bueno pues ahora “Ya nunca más” dejará de escucharla, solamente visite ésta . . . su página.

    Muchas Gracias por su comentario

    • Que recuerdos mas bellos, cuando escucho estas canciones me remonto a mis tiempos de juvetud. sinceramente siempre disfruto de esta música. buena por tener esta música a la orden nuestra.

      Que bueno que este Blog sea de su agrado, ojalá sea motivo para continuar visitándonos.

  2. Hace un tiempo encontré en esta página el tema “Ya nunca más” de Enrique Guzmán, logré escucharlo después de muchos años y ahora por fin los volví a encontrar es un recuerdo de mi juventud imborrable y fue de muchas lágrimas escucharlo de nuevo. Saludos

  3. La canción de Ya nunca más…me trae tantos recuerdos inolvidables, recuerdo que en aquellos años la escuchaba en una estación de radio llamada radio mil…en un programa llamado “Las inmortales de radio mil”, creo era a las 6 pm. mucha nostalgia, los cuates, la novia, nos juntábamos en una esquina de la tienda donde todos íbamos reuniendo. Que tiempo aquellos. Que habrá sido de aquellos cuates…

  4. Muy intresantes tus artículos y comentarios, son tiempos inolvidables de mucha nostalgia y recuerdos, para quienes somos de esa época, igual pasará a futuro con los jóvenes de hoy. Recordar es vivir como dicen. Podrías darme información de los temas originales, intérpretes, de “Ya nunca más” y “Celos de ti” y si de casualidad sabes del original de Ju Ju Julia, se que es de un artista alemán pero perdí la ruta, estoy recopilando los originales de los temas de esa época, tengo cerca de 125 de los cuales casi el 90% son de Enrique Guzmán y Cesar Costa. Están a la orden… muchos éxitos con el blog.

    Le adelanto la información que recuerdo en este momento y es solamente acerca de “Celos de ti”, interpretada por Connie Francis como “Jelaous of you” pero que originalmente en 1961, la grabara la cantante italiana Milva con su título original “Tango Della Gelosia” . . . continuará . . .

  5. Sale sobrando decir que este disco fue el más buscado y el más cotizado por todos los que nos podemos preciar de ser seguidores, con la debida distancia por el gusto de la letra de sus canciones y la persona del señor Guzmán; y con ello dejar claro a todos los sujetos que ponen en duda la honorabilidad de los caballeros que admiramos la trayectoria del cantante en comento, tratando de hacer mofa y dejar entrever que somos maricones por este hecho. Creo que este long play nos llenó de sentimientos hacia la joven que lleno nuestras mas caras ilusiones y ¿Por qué no? quien nos dejara eternamente enamorados de esa única y leal ilusión de unirse a ella hasta el fin. Estaba en segundo de secundaria y la mayoría de los adolescentes, vuelvo a reiterar que nuestras platicas a la hora del descanso, eran precisamente hablar de las nuevas canciones de nuestros ídolos favoritos, trátese de grupos como de solistas mujeres y hombres. En nuestras excursiones a diversos lugares cercanos al D. F., nos poníamos a cantar las canciones del “Quique gavilán” como lo llamaban los locutores de Radio Variedades. Que gratos recuerdos nos trae este artículo, principalmente porque no tuvimos la fortuna de tener este disco en casa. A la fecha nos queda la nostalgia de no haberlo comprado en su momento, pues eran tiempos de estudiantes sin dinero en los bolsillos, más que para comprar un dulce “tommys” y para el pasaje $ 0.15 ó 0.25 centavos y llegar a casa. En fin, a todos los afortunados que tienen este tesoro musical los felicitamos de todo corazón pues solo ustedes podrán presumir de tenerlos en casa. Así me tocó vivirlo.

  6. Felicitar al weblog o bien, decir que vas a compartir algo, no suena a ego, falso, ni de peloteo si es verdad. Yo cuando comento algo en general, siempre y en toda circunstancia lo comparto, ya que si merece que me pare a comentarlo, asimismo creo que merece compartirlo.
    Una pena que eso no sea lo que piensa cada uno cuando lo hace.

  7. Reitero que este disco fue y seguirá siendo el más buscado por los coleccionistas de nuestra bella e inolvidable época del Rock and Roll en Español y la Balada. Había mencionado en ocasión anterior que estaba precisamente cursando mi segundo año de secundaria en la Escuela Secundaria Nocturna número XII, Constituyentes de 1917, en el grupo segundo año “A”, y conocía una joven encantadora cuyo nombre es Lourdes Gárfias León, vecina en dónde vivimos allá en la casa marcada con el número 1017 de la Av. Plutárco Elías Calles, antes Canal de Miramontes; quien me atrajo y que jamás pudimos concretar nuestra atracción física y sentimental. En fin dijo el poeta: Las copas vacías, son las novias pasadas. Así mismo, en la esquina de la Av. antes citada y la calle de Emilio Carranza, estuvo una tienda cuyo propietario era un Señor de origen Español “Don Felipe Cañón” y recuerdo con mucho cariño algunas de sus hijas: Carmen, Gloria, Rosa y María. De ellas recuerdo con gran amor a Gloria que en lo personal siempre me atrajo sus finas facciones de una verdadera princesita, preciosa y hasta cierto punto muy desdeñosa, pues difícilmente me miraba a los ojos. Mi dicha fue fugaz como dice la letra de “Triste” ella era una señorita estudiante mayor que yo, y yo era un mocoso de segundo de secundaria que me atreví a mirar a una estrella inalcanzable, y que cada vez que la casualidad estaba en la tienda y iba a comprar algo que mi madre me enviaba a adquirir, se me caía el corazón al verla y tener el gusto de mirarla fijamente y soñar con ella. En fin cosa de un niño casi adolescente que soñó con una mirada y quizás con un beso tierno en esa cara de tan bella e inigualable mujer. Y algo me dejó muy claro fue la canción de “Ya nunca mas” cuando me enteré que su padre la casó con un “Gachupin” que trabajaba para la Cervecería Corona, y proveedor de ese establecimiento. En fin ilusiones de un niño casi adolescente que vivió enamorado de una mujer que nunca se fijó en mi. Transcurrió este maravilloso año de 1963 teniendo otras experiencia de vida, como el haber apoyado al grupo de “Caballeros Aztecas y Guías de México” en cierta ocasión, pero esa es otra historia ligada a este artículo del ídolo de la juventud Enrique Guzmán Vargas. Así me tocó vivirlo.

  8. En cierta ocasión y haciendo referencia de este año de 1963, comparto esta experiencia de vida. Mis primos Carlos Zavaleta Síntora, Ramón Sánchez Síntora, Carlos Sánchez Síntora y Manuel Correa Síntora pertenecieron a la Asociación de Caballeros Aztecas y Guías de México, dependencia de la SHCP y cuyo objetivo era fomentar el campismo entre sus agremiados; es decir entre los hijos de los empleados públicos de esta secretaría. Pues bien, un jueves por la mañana mi primo Carlos Zavaleta me fue a ver a donde vivíamos. Me dijo: oye Antonio vamos a salir con el grupo del Teocalli Hidalgo; y vamos a necesitar de jefes de patrulla porque son muchos niños los que van a ir por primera vez de campamento. El Señor David Peralta nos pidió que invitáramos a muchachos que tengan experiencia en campamento; y pensé en ti. Le he platicado que tú tienes experiencia en estas lides y me dijo invítalo a ver si quiere apoyarnos. ¿Qué dices, podrás apoyarnos en esta ocasión? Van a ir Ramón, su hermano Carlos y Manuel “El gordo”; como le decía su mamá la Tía Amelia. No le dije nada en ese momento. Le respondí: déjame ver como está la carga de tareas en la escuela, ya ves que siempre nos dejan mucha tarea para el fin de semana. ¡¡¡Ay manito, tú siempre tan matado!!! pues qué te puedo decir de entrada te digo no, hasta saber lo que nos dejen para el fin de semana. Esa fue mi contestación tajante. Pasó ese día y llegó el viernes; afortunadamente ninguno de los maestros nos dejaron tareas en sus respectivas materias. Como fui un niño regañado y siempre me trajeron con el mecate corto; le dije a mi madre: Oye mamá figúrate que mi primo Carlangas como le decíamos de cariño desde niño, me vino a invitar a salir con el grupo de Caballeros Aztecas porque según no tienen gente como jefes de patrulla y necesitan de apoyo con gente que tenga experiencia en campamentos. ¿Qué dices, me das permiso? y su contestación como de costumbre fue…¡Dile a tu padre! si el te da permiso podrás ir. ¿ como andas en tus tareas ? ¿ te dejaron algunos trabajos de investigación en la biblioteca?…no, mamá no nos dejaron tareas, fue mi contestación honesta y precisa. Luego entonces, tuve que esperar a que llegara mi padre de trabajar; y en cuanto se encontró en un momento de calma y desasosiego; le dije- Oye papá vino mi primo Carlos a invitarme a salir con su grupo de excursionismo de los Caballeros Aztecas; y me dijo que necesitaban gente, porque no tienen suficientes jefes de patrulla…me dijo mi mamá que te pidiera permiso a ti…¿me das permiso de acompañarlos? su contestación fue ¿te dejaron tareas en la escuela?…No, le respondí. Bueno pues ya sabes que tienes que llevar un promedio general de 8.0 al Colegio del Aire, y pobre de ti sino lo obtienes. Le respondí, no papá estoy consciente de tu exigencia y he tratado de obtenerlo y así lo haré. Bueno ¿cuándo va a ser la salida? es este próximo sábado. Bueno, pues te doy permiso para que vayas a ese evento. Y al tener la anuencia del señor Síntora Salgado; comencé a revisar y verificar todo lo relativo en lo que se refiere a equipo; botas, cinturón de ojillos, cantimplora y vaso, botiquín de cintura, plato, cubiertos, cobija, mochila, gorra, guantes, linterna y pilas. La bayoneta limpia y afilada, en ocasiones llevábamos cuerda o reata para ayudarnos a ascender las montañas como fue en este memorable día. Llegó el día “D” sábado para ser preciso y por la mañana llegó mi primo Carlos y me dijo ¿que pasó, te dejaron ir? y mi respuesta fue sí, me dieron permiso. Bueno, pues por la comida no te preocupes, todos comemos de lo que llevan los niños; pero por si las cochinas dudas llévate algo para cenar y desayunar. Paso por ti como a las tres de la tarde para irnos al Teocalli; y de ahí salir en el transporte “La agonía” así bautizaron el camión de la asociación; de acuerdo te espero y estaré listo para cuando llegues. Así transcurrieron las horas, hasta las cuatro de la tarde. Pensé en un momento, sino llega a tiempo, ya no voy con ellos. Se me subió el apellido a la cabeza, porque nunca me ha gustado llegar tarde a mis compromisos personales. Me desanimé de momento y le dije a mi madre; No llega Carlos y se me hace que ya no voy con él a su campamento. Mi madre me dijo; Oye si ya te comprometiste con él, no te puedes echar para atrás, nada más por que llegue tarde. En fin esperé viendo un rato la T.V. en aquel programa de Cine en su casa que se transmitía por el canal 4; “Reseña Mundial de Cine” Día nublado por la tarde, cuando se oyó que tocaban la puerta del Zaguán, fui abrir la puerta y era Carlos; apúrate me dijo, y le contesté tú eres el que no llegó a tiempo, te he estado esperando desde antes de las tres. Estoy listo para irnos. Salimos con todo nuestro equipo a cuestas rumbo a la casa de los primos Sánchez Síntora. llegamos por ellos y todavía no estaban preparados con todo su equipo en regla; y le dije a Carlos – oye, sabes que, estos cuates no van a ir. Mira, no es posible que no estén listos para irnos. Vamos a llegar tarde a la cita; tú dijiste que teníamos que estar en el Teocalli a las cuatro de la tarde; y mira que hora es… creo que iban a dar las cinco de la tarde, y todavía no llegaba su padre el tío Ramón, para pedirle permiso y ver si los dejaba ir. La total desorganización de parte de estos elementos, y finalmente llegó y les dio permiso. Tomamos el camión de transporte urbano “Colonias Urbanas y Anexas”, y salimos rumbo al centro de la ciudad. Nos bajamos en la calle de Licenciado Verdad y Moneda, donde se encontraba el Teocalli, y ya no había nadie. Entonces nos fuimos corriendo hasta el zócalo, precisamente afuera y frente al atrio de la Catedral Metropolitana, donde estaba el camión esperando llegaran todos los chiquitines que por primera vez iban a dormir fuera del hogar. Me presentó mi primo con David Peralta, quien me dijo: ¿Oye te puedo decir Toño? aquí todos nos llamamos por nuestro nombre; ¿tienes algún inconveniente?…No, me parece bien, le contesté. En lo personal me hubiera gustado que me dijeran “Ojo de Halcón” como me decían mis amigos del grupo de campismo de la calle de Albert en la colonia Portales, con quienes ya teníamos algunos años de experiencia en estas lides. En fin abordamos el camión “La Agonía” y felices nos dispusimos a tomar camino hacia la gran aventura.Ruta Av. 5 de Mayo, Av. Juárez, Reforma hasta la fuente de petróleos y de ahí por Virreyes hasta entroncar con Constituyentes y la carretera federal a Toluca. Así me tocó vivirlo.

  9. Continúo con este comentario relacionado con nuestro ídolo en el año de 1963. Sus canciones me llenaron el pensamiento, alma y corazón; todas y cada una de ellas me traen recuerdos de mi adolescencia. El despertar y empezar a encontrar algo diferente entre las niñas que anteriormente no veíamos, y es precisamente la atracción física de su inicio de niñas a mujeres, cuando su cuerpo empieza a desarrollar su esplendor y cambio físico. Una atracción natural hacia la joven que mas me gustaba y que si bien es cierto no sabía si yo le gustaba. En fin siguiendo con esta experiencia de vida al apoyar a este grupo de niños a pasar sus primeras pruebas de campamento. El camión “La agonía” tomó carretera y empezó a subir la cuesta de la carretera federa a Toluca, pasamos Santa Fe, contadero y hasta llegar a la desviación a la entrada al desierto de los Leones; el maestro Hugo esperó hasta que no hubiera autos y camiones para poder cruzar la carretera. Tomando la entrada algo empinada hacia la localidad llamada “La Venta”, ahí el camión se paró y tuvimos que bajar a todos los niños, y esperar a que le echar un vistazo al motor y ver que le había pasado. Después de una media hora o más cuarenta minutos digamos; nos dijo: Muchachos por favor una manita, hay que empujar el camión a ver si arranca. Y creo que nada más los mas grandes d edad, es decir los adolescentes empujamos el vehículo hasta una bajada y por asares del destino volvió arrancar y todos abordo. Primero los pequeños y después los jóvenes que eran cinco de ellos y su servidor. Así nos fuimos hasta el Ex convento Carmelita del Desierto de Los Leones ( hoy parque Nacional) El señor Peralta se encontraba esperándonos en la entrada principal y ordenó que nadie bajara de la unidad hasta que se diera la orden de hacerlo. Para esto empezó a llover, un torrencial diluvio que duró gran parte de la tarde y noche. Cuando la luvia estaba en su apogeo nos ordenaron bajar del camión y entrar al vestíbulo del Ex convento y todavía esperar a que nos asignaran un lugar para pasar la noche. Mientras esto se definía, escuchaba un radio de 12 transistores que me había prestado mi madre y precisamente escuchaba estas canciones en la programación de las estaciones radio difusoras como; La XEDF, Radio Mil, Radio Veriedades, Radio Felicidad de las que me acuerdo, y era todo un festín musical pues escuchaba a todos nuestros ídolos musicales entre grupos y solistas mujeres y caballeros, que gracias al señor Gersio´s están incluidos en esta su página denominada “Tal como lo vivimos” Se hizo una junta de jefes de patrulla y el señor Peralta, en la cual no intervine por la simple razón de que no pertenecía a la asociación. Entraban y salían guarda bosques que estaban haciendo el cambio de turno; y entre truenos, rayos y relámpagos finalmente entró el señor Peralta y me dijo: Toño te voy a pedir un favor, prepara la cena a los niños, porque quizás me tarde en la junta con los jefes de patrulla. Te encargo que les des de cenar. De acuerdo le contesté. Te voy a traer una olla para que hagas lo que consideres pertinente para la cena. Mientras ve que trajeron los niños; pídeles que abran sus mochilas y ve que les dieron para cenar. Regreso al rato. Me dirigí a los pequeños y les pedí de favor abrieran sus mochilas y sacaran lo que les habían comprado sus papas para cenar. Uno de los guardias forestales me dijo: Joven ahí puede usted preparar la cena, nada más que se acabó la leña y hay que ir por más…¿ y en dónde está la leña, le pregunté? … y ni tardo ni perezoso me dijo: hay que bajar hacia el río y antes de llegar a la laguna se encuentran los pedazos de tronco y hay que traerlos, nada más que el aguacero está muy fuerte y no vaya a ser que se moje. Con cierto tono de burla y medio sonriendo socarronamente. Mientras tanto, en lo que el aguacero amainaba, me di a la tarea de improvisar la cena con lo que había. Llegó el multi mencionado Sr. David Peralta (q.e.p.d.)y mwe dijo; Oye Toño tienes que ir por más leña. Por favor baja por ella está por la vereda que baja hasta el río. Creo que necesitas ir porque el agua no va a parar, está muy fuerte y no creo que se quite en un largo rato. De acuerdo le dije, voy por ella. Y así me tuve que ir por la dichosa leña. A cada paso que daba, el cielo y la tormenta eléctrica me ayudaban para ver el camino, hasta que pude ver el montón de leños que estaban tirados en el piso en un declive del terreno y casi a las orillas del cause del río. Como pude empecé a aventar los pedazos hacia la parte de arriba y en tramos pude llevarme seis pedazos de leños de tamaño medio grandes y subir hasta la vereda y llegar hasta la parte de la pared latera del Convento. La luvia no dejaba de caer y yo empapado de cabeza a pies y mi chamarra de gamuza estilo pionero del Oeste estaba super empapada que escurría agua por todos lados. En fin, ya con la madera le aticé a la chimenea y empezó a reavivar el fuego. El guardia me dijo: joven quítese su chamarra y póngala en aquella silla junto a la chimenea para que se le seque; ¡Está muy fuerte la lluvia, verdad!…nada más lo miré en silencio, y comprendió mi silencio. Ya estaba la olla como de 12 litros de capacidad y puse a hervir agua para hacer chocolate. A los niños les dieron sobres de chocolate express y choco milk. Latas de leche carnation clavel y de la evaporada ( hoy la lechera), barras de chocolate Presidente, Pan bimbo,mantequilla, azúcar y barras de chocolate Carlos V a la Suiza y a la Española. Donas bimbo (azucaradas); se tenía los elementos necesarios para preparar algo de calorías para el frío que estaba haciendo. En lo que el agua hervía, me di a la tarea de untar la mantequilla a las rebanadas de pan bimbo, freír el pan en una lámina de algún tambo que utilizaban los guardias para calentar sus tortillas y sus alimentos. Obviamente lo limpie y solo así pude freír los panes. Me prestaron una charolas de lamina y ahí pude preparar una especie de pudin o algo parecido, pues a parte de mantequilla les espolvoreé chocolate en polvo y un poco de leche la lechera. También alcancé a flamear las donas azucaradas que quedaron de rechupete. Al agua hervida le agregué las tablillas de chocolate presidente y los sobres de chocolate en polvo, se mezclaron sabores entre estos, además la leche carnation y la lechera. Modestia aparte creo que les gustó a los pequeñines, que devoraron todo, hasta las donas volarón; es más, con decirle que nada más alcancé chocolate caliente y me cené mis tortas de frijoles con huevo que me preparé por si las “Flys”. Después de atender a los niños, salía a lavar todos los vasos, cubiertos y platos de los niños,así como los propios. La olla no la pude lavar porque todavía tenía chocolate y se les invitó a los guardias, que no dijeron no a la invitación. Para esto ya eran como las nueve y media de la noche. Entró mi primo Carlos Zavaleta; y me preguntó si todavía no preparaba la cena a los niños, la respuesta fue tacita y tajante ¿la cena? ya cenaron y estamos esperando a dónde los vamos a acostar. Se fue y después llego David haciendo la misma pregunta y su sorpresa fue que los niños ya habían cenado, y trastos lavados. Preguntó que se les había dado en la cena y se le reportó lo antes mencionado. Pidió un vaso de chocolate caliente y se le sirvió. Ordenó que se llevara a los niños a un salón donde se hizo un Vivac, donde se contaron chistes, cuentos y ocurrencias de los niños; unos cantaban otros hacían payasada y media; el caso era entretenerlos antes de llevarlos a dormir. Ya para esta hora pasaba de las diez y media de la noche. Al fin nos ordenaron que desplazáramos a los niños hacia las dos últimas celdas del pasillo que comunica la parte del frente y la posterior del edificio, donde se llega a los jardines posteriores del ex convento. Y hasta aquí dejo esta platica, nada más para decir Así me tocó vivirlo. (continuará)

  10. Prosigo con esta vivencia. Se nos indicó que en la última celda iba su servidor con el grupo de niños que me fue asignado; y en la otra, es decir la penúltima mi primo Carlos Zavaleta y un jovencito llamado Juan José. El al igual que mi primo tenían la misma edad, mas o menos. Comenzó nuevamente a llover y el viento huracanado entraba por los barrotes de la ventana, que por cierto no tenía vidrios y el agua empezaba a anegar la celda. Como pude traté de poner mi manga amarrándola de los extremos con cuerdas o piolas que acostumbrábamos llevar para lo que se ofreciera. Aun así el agua seguía entrando. Oí que tocaron a la puerta y la pregunta fue ¿quién? y me contestó mi primo, soy yo abre necesito decirte algo. El comentario fue acompañarlo hasta la entrada a la oficina de guarda bosques para pedir periódico viejo o alguna jerga para limpiar el agua que estaba entrando por las ventanas. Mientras nos atendía el guardia, Carlos me dijo: Ahorita vengo, no me tardo. Me dieron un periódico El Universal completo; di las gracias y me salí. De pronto vi a un guardia con dos perros “El Oso” y la “Reina” creo eran pastor Alemán. Comenzaron a ladrar y me regresé de inmediato a la oficina y le comenté que habían dos perros y la verdad le sacaba al parche. Me dijo: háblales por su nombre y no te harán nada, se podrán acercar y ladrar pero no te harán daño. Me regresé a mi celda y a lo lejos vi salir de esta a mi primo. De inmediato se metió a la celda que le asignaron, es decir la penúltima. Cuando llegué les toqué la puerta para darles el periódico y no me abrieron. Supuse que ya se habían acostado y que también haría lo mismo. Estando dentro de la habitación, tendí las hojas en el piso para que absorbiera el agua y la humedad. Prendí alguna velas y las puse en el suelo para que nos alumbraran un poco pues la noche estaba muy oscura y no había luz eléctrica, la cual se interrumpió cuando se oyó el estruendo de un rayo. Los niños se estaban quitando el uniforme para acostarse a dormir; y les recomendé no lo hicieran porque iban a pasar mucho frío. Les tuve que ordenar lo hicieran porque no hacían caso de la recomendación, luego entonces tuve que ponerme exigente como Jefe de Patrulla. Por lógica tuvieron que obedecer y se volvieron a vestir. Se les dijo: Saquen sus chamarras, cobijas o Sleeping back; y que nada más se quitaran las botas o zapatos, para poder descansar. Me dispuse a tratar de dormir pero el frío era tanto que me impidió hacerlo. Tome mi radio de transistores y lo encendí; a volumen bajo, casi para mi nada mas, escuchaba el Show de Jorge Gutiérrez Zamora, brillante locutor de Radio Mil, y me la pasé maravillosamente bien, es más hasta el frío se me olvidó. Y aquí es donde Enrique Guzmán nos deleitó con: Ya nunca más, Cariño y desprecio, etc., y obviamente mi pensamiento voló hacia la joven a quien me había cautivado el corazón. Así continuamos hasta las doce de la noche, que era el horario del programa, se despedía la estación y entraba en automático la programación nocturna, que únicamente se escuchaba sin cortes comerciales, mas que la identificación del canal o ene este caso la estación, con aquella voz femenil que decía ” Es Radio Mil” Esta duraba toda la noche, hasta las seis de la mañana del día siguiente cuando se abría la estación y se iniciaba la transmisión de esta. Y hasta aquí le dejamos, para continuar después. Asi me tocó vivirlo.

  11. Creo que el hecho de querer compartir esta vivencia a nadie le importa. Lo único que puedo agregar es que fue todo un día de caminata y así cumplir con dos pruebas la de Valor y la denominada De venado; es decir caminar desde el Ex convento Carmelita del desierto de los Leones hasta el pueblo de Santo Tomás ajusco. En todo el trayecto que iniciamos a las cinco de la mañana del día siguiente hasta las diez y media de la noche, que fue cuando llegamos en otro vehículo rentado de última hora; que nos llevó desde el Ajusco hasta el zócalo de la Ciudad de México. Donde pudimos entregar a todos los niños a sus padres, que para esas horas estaban sumamente preocupados, pero gracias a Dios pudimos cumplir con dar el apoyo que nos fue solicitado. He de agregar que durante todo el trayecto y en forma esporádica escuchaba en el radio portátil de transistores las estaciones que alcanzaba a sintonizar, y obviamente escuchando a todos los grupos y solistas que entraban en la programación. Fue todo un gran día porque disfrute al máximo esa salida que me sirvió para olvidar un poco las presiones de la escuela. Así me tocó vivirlo.

  12. Otra vez por aquí, el mejor disco de Enrique, no me queda la menor duda, ojalá no pongan mi comentario abajo de los que escribió el Sr. Síntora, nadie me va a leer, espero que ustedes si y reciban, nuevamnete, nuestro agradecimiento.

    Gersio dijo:
    Es un gusto saludarlo nuevamente Sr. Rioja, respecto al cual es el mejor LP de Enrique, está difícil decidirlo, si usted ya lo hizo, muy bien, nosotros todavía no hemos podido lograrlo, sólo nos falta dar nuestro voto al 1o., 2o., 4o. ó bien 5o., nos falta poco ¿Verdad?

  13. Los Dinamos, grandes recuerdos vienen a mi mente al recordar los días que en grupo salíamos a recorrerlos, hace ya mucho tiempo, a inicios de los 60s, cuando apenas era un jovencito, tal como dice la canción pues no cumplía aún los 15 años, gracias por los recuerdos.

    Gersio dijo:
    En aquella época, era común visitar esos lugares, costumbre familiar que por desgracia, se fue olvidando con el tiempo . . . ¿Quién podría asegurar que no coincidimos alguna vez? . . . Suerte Sr. Rincón y gracias por su participación.

  14. El mejor disco de Enrique, me acuerdo que en ese tiempo comenzaba a andar de novia pero no lo tomaba muy en serio y mi novio que se llamaba Enrique, me dedicó la canción “Ya nunca más” porque yo no lo quería como el esperaba y ¿Cómo? si apenas había cumplido los 15.

    Gersio dijo:
    El amor es a veces egoísta y él no supo entender la falta de experiencia en su persona, mírelo de esta manera, la canción que él le dedicó, es una de las más bellas que interpretó Enrique Guzmán y ese detalle debe hacerla sentir orgullosa . . . Nos complace saludarla nuevamente.

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