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ENRIQUE GUZMÁN (1962) — 9 comentarios

  1. wow Gersio no sabía que Enrique habia cantado en japonés, que interesante, tengo contacto con una persona cercana al maestro, le voy a decir a ver que nos puede conseguir.

    Como siempre amigo, es un gusto saludarte y aunque se que nada tiene que ver con el tema, quiero decirte que con el ¡Wow! que inicias tu comentario, me acordé de esa belleza hecha mujer llamada Begoña Palacios, tal vez sea por aquello de: ¡Wow! esto no sabe a jugo de tomate, comercial que hiciera con tanta simpatía.

  2. Gersio querido: Qué hermoso video el de “Princesita”, Me encanta la forma de cantar de Enrique Guzmán, lo hace de una manera muy natural, sencillamente estupendo.
    Te felicito por este sitio que has hecho, lleno de verdaderas joyas musicales y anécdotas.
    Te mando un abrazo muy grande.

    El video me parece excelente a mi también, un amigo de esos que tu sabes que no faltan, me dijo que intenta hacerle la competencia a Alberto Vázquez, por aquello del cigarrito, ¿Cómo ves?, este lugar es tuyo, que bueno que haya artículos que te gusten, nosotros seguiremos buscando maneras de agradar y traer recuerdos.
    El abrazo no te lo regreso, mejor me lo quedo y te mando otro.

  3. Que tesoro fìlmico nos acaba de compartir Sr. Gersio. Nuestro ìdolo de la juventud, que si bien es cierto tambièn a los hombres hay que reconocerles su talento y su grandeza artística y no por ello se distorsione la calidad humana y nos vayan a imaginar “raritos”. ¿Còmo olvidar este tema? que nos hace recordar nuestros años de adolescencia y juventud. Acude a mi el recuerdo de un amgio de nombre “Gerardo” oriundo de un pueblo llamado “El leòn” en Atixco, Puebla; que viviò en la vecindad donde vivì en el 1017 de la Av. Plutarco Elìas Calles, supuesto sobrino de la Sra. Enriqueta y su Esposo el Señor Arnoldo. Hasta donde recuerdo ambos tenìamos la misma atracciòn por las jòvencitas que vivìan cerca del domicilio, y creo sin temor a equivocarme, èl siempre se sintiò incòmodo y con cierta rivalidad en preferencias sentimentales, y de vez en cuando cantàbamos este tema y sin sospechar èl manifestaba abiertamente que el tema le llegaba muy adentro. Por mi parte, jamàs manifestè incomodidad alguna, pues lo ùnico que hacia era disque cantarlo a duo. Era nuestra mùsica, se trataba de pasar un buen rato. Platicàbamos de cualquier cosa, nos contàbamos chistes, me confiaba sus vivencias en su pueblo, etc. Él al igual que una jòven llamada Maritza, que se decìan primos sin serlo, vinieron a buscar trabajo al D.F. Èl corriò con suerte pudo entrar a trabajar a una fàbrica de hilados y tejidos por San Bartolo Naucalpan, Edo. Mèxico. Ella se tuvo que regresar a su pueblo pues no pudo contratarse como secretaria. En lo personal no me fuè dificil socializar con ellos pues quizàs tenìamos la misma edad y por consiguiente el mismo gusto por la mùsica de nuestra època. Ahora los recuerdo con aprecio y les envio un cordial y fratenal saludo, esperando se encuentren bien de salud y que se hayan realizado como humanos. Vaya para ellos mi màs profundo recuerdo y respeto que siempre me merecieron. Maritza y Gerardo su amigo Toño. Asi me tocó vivirlo.

  4. Buenas tardes Sr. Gersio´s me atrevo a abordar este comentario por aparte porque acude a mi memoria un detalle quizás muy significativo por tratarse de una niña, casi una jovencita, sobrina de la Sra. Otília y de nombre Mireya. Siempre noté que ella me miraba con ternura y trataba de entablar conversación, su primo Oswaldo también amigo en ese entonces, al igual que los referidos en el comentario que antecede, nos llevabamos bien dentro de lo que cabe. Él y un servidor por las tardes de los domingos acostumbrábamos salír al Zaguán de la vivienda marcada con el 1017 de la Av. Plutarco Elías Calles, antes el Canal de Miramontes. Platicábamos de música, de los artístas del momento. Y es aquí donde acuden a mi memoria estas dos canciones de nuestro ídolo de la juventud, es decir; “Princesita” y ” Lo sé”, le infería y le pregunté ¿Ya escuchaste la versión de Princesita y Lo Sé en Japonés cantado por Enrique Guzmán? En ese preciso momento, la niña Mireya salía a la tienda a comprar alguna golosina, cruzó justamente en medio de los dos por la entrada de la vivienda y de forma espontánea, él me preguntó ¡Oye Toño!…¿cómo se dice Princesita en Japonés?…a lo que le inferí…creo que se dice Megushí. Al regresar la referida jovencita, él le dijo: ¡Megushí! y ella se extrañó al oir la pronunciación y se puso muy seria. El siguiente fin de semana, estando como de costumbre y por las tardes viendo pasar los autos en esta avenida que estaba practicamente recién inagurada por el entonces presidente de la República Lic. Adolfo López Mateos; ella salió a comprar algo a la tienda de la esquina; de regreso me preguntó ¿oye Toño, que me dijo mi primo, que no entendí?… le expliqué que el término utilizado por Oswaldo, era precisamente “Princesita”, ella me miró y le rodaron algunas lágrimas por su rostro y se dirigió a la vivienda de su tía. Hasta ese momento entendí que siendo ella una niña casi adolescente, se sintierá atraida por mi persona, pues yó era un joven y ella una niña menor de edad. La recuerdo con mucho aprecio porque su simpatía y docilidad manifestaban que empezaba a enamorarse sutilmente de un joven mayor que ella y eso era tanto como abusar de su nobleza y de sus sentimientos y de que me calificaran de un asalta cunas. Espero que ella con el transcurrir del tiempo lo haya sabido digerir y haya encontrado a su verdadero amor; realizándose como mujer y ahora ser una verdadera dama comprensiva y agradecida con la vida.
    Qué agradable recordar que tanto usted y el suscrito, siempre seguíamos al citado cantante, de estación en estación radiodifusora, tratando de escuchar sus comentarios y anécdotas relacionados con las canciones que presentaba al respetable y cuya aportación era dejar este material para que el locutor en turno las programara durante el día. En lo personal lo escuché en la XEDF, Radio Mil, después en Radio Variedades y Radio Felicidad. Recuerdo que sus fotografías que se regalaban decían “Artísta Exclusivo CBS” y “Radio Variedades”. Así me tocó vivirlo.

  5. Amigo Gersio´s esta es la cereza del pastel, este sensacional artículo no podía haber quedado acéfalo sin la actuación del gran ídolo de nuestra juventud. Para todas las damas y caballeros que le brindamos nuestra atención y preferencia aun lo recordamos con el mismo gusto de siempre. Aún recuerdo los comentarios y nuevos calificativos que los locutores de la Radio le adjudicaban, me refiero al que le pusieron cuando se escuchaban sus versiones en Japonés…Enrique “Quimono” Guzmán por aquello del atuendo que usan las japonesas. El siempre procuró hacer todo lo que estuviera a su alcance para mantenerse en el gusto del respetable y principalmente en el favor de las miles y miles de adorables jóvenes que siempre le siguieron por donde él se presentaba. Sin duda el señor Guzmán jamás hubiera sospechado el gran cariño y admiración que alcanzó con todas sus canciones, que como usted bien lo ha descrito, éxito tras éxito llenando páginas de historia musical y arrebatando triunfos a diestra y siniestra por doquier. Que gran tesoro nos ha compartido, ojalá que este material se hubiera hecho con todos nuestros ídolos del Rock pero lamentablemente las compañías fonográficas pensaban más en sus propios intereses que en sus artistas. En fin como dice el viejo proverbio “A palo dado ni Dios lo quita” así nos tocó vivirlo.

  6. Hola, saludando a todos, con una consulta espero alguien pueda ayudarme, conocerán el titulo de las canciones Lo Sé y Princesita en japonés, muchas gracias por ayuda.

  7. Aprovecho para desearte feliz año…y no te pierdas tanto querido Sergio. Saludos, GZ y familia…

    Gersio dijo:
    Gracias por tu visita y los buenos deseos, mi buen amigo, un abrazo para ti y tu hermosa familia.

  8. El hecho de volver a escuchar este material del cuarto long play del ídolo de la juventud es un verdadero agasajo y principalmente las versiones en Japonés que en honor a la verdad no suenan mal al contrario nos deleitan por saber su contenido. Como de costumbre todos los reencuentros con el pasado inmediato nos llenan el corazón de alegría y los ojos en llanto, no lo puedo evitar, pues son lazos que nos ligan a la etapa más significativa de nuestra vida. Recuerdo que en estas fechas nos veíamos liberados de la presión escolar. Era una gran oportunidad para salir de la rutina tediosa y siempre pesada de la enseñanza media. Recuerdo con cariño a mi primo Carlos Zavaleta Síntora (q.e.p.d.). Llegó en la mañana temprano para invitarme a salir con él y apoyar en su primera incursión como jefe de grupo a un muchacho llamado Juan José Córdova García; quien en teoría nos iba a esperar en el albergue de La Marquesa. Pedí permiso como de costumbre y preparé mi equipo. Preparé algo para la cena y desayuno del día siguiente. Llegó por mi como a las cuatro y media de la tarde, y como siempre con sus urgencias porque según ya era tarde y posiblemente no lo alcanzaríamos en la terminal del Fecha Roja, allá enfrente del Cine Sonora. Pues llegamos tarde y nadie nos supo dar razón del grupo de Los Caballeros Aztecas que iban a La Marquesa. Nos subimos en el vehículo que salía enseguida y nos fuimos. Llegamos y pedimos la bajada en este lugar de la Marquesa. De inmediato nos fuimos al refugio, pensando que ahí lo encontraríamos junto con la patrulla y no había nadie. Carlos inmediato fue a preguntar por ahí entre los puestos de comida si habían visto llegar a un grupo de exploradores y no tuvo respuesta alguna. Regresó confundido y le pregunté que había visto; su respuesta fue: ¿no puedo entender?…¿qué habrá pasado?…Juan José me dijo que aquí nos veríamos y lo acordamos para vernos desde allá, pero llegamos tarde. Le reconvine; tú tienes la culpa quedaste muy formal de llegar a las tres de la tarde y llegaste hora y media mas tarde…¿no juegues? En fin tendremos que esperar haber que pasa. La noche no tardó en llegar y para acabar de conformar el día empezó a llover desde el D.F. y acá no iba a ser la excepción. Durante las primeras horas de la tarde noche, nos pusimos a encender la chimenea del refugio y nos dedicamos a prepara café y a cantar a nuestro estilo muy rudimentario las canciones que estamos disfrutando en este bloque musical del cuarto long play de Enrique Guzmán. Preparamos la cena y nos dispusimos a degustar los alimentos. Sandwiches de jamón, huevo con frijoles y unas donas bimbo azucaradas que siempre nos gustaron flameadas a las brazas…¡mmmmm!…deliciosas como de costumbre. Ya entrada la noche, escuchamos voces y chapoteos de zapatos del lado sur del refugio. Entre las penumbras de la noche, sin luz mas que la de la flama de la chimenea no alcanzábamos a ver quienes eran. Carlos reconoció de inmediato a Juan José y fue a decirle que los estábamos esperando desde hace ya algún tiempo. Se hicieron de palabras y como nuevo jefe de patrulla decidió acostar a los niños pues ya era demasiado tarde para ellos. Creo que eran como las once de la noche cuando arribaron al albergue. Seguimos cantando según nosotros y nos reconvinieron nos calláramos para que los niños se durmieran (Juan José). Así transcurrió toda la noche y nosotros cantando nuestras canciones favoritas. Al día siguiente fue muy tenso porque entre Carlos y Juan José no e ponían de acuerdo que hacer y en que juegos entretener a la tropa. Treinta niños no son cosa fácil de manejar y controlar. En fin les preparamos el desayuno y de lo que llevaban alcanzó para todos y bien satisfechos. No he querido mencionar otras experiencias que nos tocó vivir en esa tarde y noche de insomnio, a la cual le habíamos dedicado al grupo y nuevo jefe de patrulla, pues esa era la misión, apoyarlo y regresarlo al Teocalli Hidalgo, allá por las calles de Moneda y Licenciado Primo Verdad. De regreso nos apeamos en Niño Perdido y esperamos el camión que nos llevaría a la Colonia Portales, creo que era el Sifón y 201. Juan José se siguió hasta San Pablo y reportarse con su jefe inmediato el Señor David Peralta. Así me tocó vivirlo.

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